24.6.18

Lo único que me queda

Hay una escalera en un profundo pozo.
A veces subo por ella tratando de salir de él.
A veces veo la luz.

Otras veces, como hoy; como estos días,
bajo esas mismas escaleras,
poco a poco,
empiezo a sentir frío,
dolor,
dejo de ver la luz.

Y me acostumbro al frío
y al dolor
y me insensibilizo.

No siento nada más.

Y bajo.

Poco a poco.

Nunca llego al fondo.
Es agradable.
Aquí se escucha todo.
Y no se escucha nada.

Me apetece estar aquí un tiempo.
Dejo de sentir y me aferro a esta oscuridad.


Es lo único que tengo,



lo único que me queda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por tu comentario.